En el cole me pidieron que escribiera una experincia que hubiera vivido, y esto fue lo que escribí:
Cuando tenía tres años, jugando al fútbol con mi padre, me caí, y claro, como estaba lleno de piedras me empezó a salir sangre por la rodilla.
Al día siguiente me volví a caer y me di justo en la herida; se me abrió la carne y antes de que mi padre fuera a pedir ayuda a mi madre, vi un punto de mi hueso.
Después se me llenó de sangre y se me tapó. Al final me acostaron en el sillón, me quitaron los zapatos y los calcetines, porque me chorreaba la sangre desde la rodillas hasta los pies.
